Cómo buscar antepasados por apellido en España
Aprende a buscar fácilmente tus apellidos si eres español
GENEALOGÍA BÁSICA CÓMO EMPEZAR UN ÁRBOL GENEALÓGICO
Detective Genealógico
9/30/20264 min read


¿Conoces un apellido de tu familia y quieres descubrir quiénes fueron tus antepasados?
Puede parecer lógico comenzar escribiendo simplemente el apellido en un buscador. Sin embargo, una investigación genealógica seria funciona de otra manera.
El apellido es una pista. Los documentos son la prueba.
Para reconstruir una familia debemos comenzar por una persona que conozcamos y avanzar hacia atrás generación por generación, comprobando cada parentesco mediante documentos.
En esta guía de Detective Genealógico vamos a explicarte cómo hacerlo.
1. Empieza por lo que ya sabes
Antes de buscar en ningún archivo, reúne la información que existe en tu propia familia.
Anota:
Nombre y apellidos completos.
Lugar aproximado de nacimiento.
Fecha de nacimiento.
Nombre de los padres.
Lugar donde vivió.
Fecha y lugar de matrimonio.
Fecha y lugar de fallecimiento.
Pregunta también a padres, abuelos, tíos y otros familiares.
Una fotografía antigua, una esquela, un libro de familia, una carta o una partida guardada en un cajón pueden proporcionar la pista que permita continuar la investigación.
2. No investigues solamente el apellido
Este es uno de los errores más frecuentes al comenzar una genealogía.
Encontrar a una persona con nuestro mismo apellido no significa automáticamente que sea nuestro antepasado.
Un mismo apellido puede aparecer en familias distintas y en lugares diferentes.
Por eso debemos intentar relacionar siempre:
persona + fecha + localidad + parentesco.
Por ejemplo, investigar simplemente Monje produciría multitud de resultados.
Pero buscar una persona llamada Jesús Monje, en una determinada localidad de Segovia y en un periodo concreto, reduce enormemente las posibilidades.
Ahí comienza la investigación genealógica.
3. Empieza por el Registro Civil
Para las generaciones relativamente recientes, el Registro Civil es una de las principales fuentes de información.
Las certificaciones de nacimiento, matrimonio y defunción pueden permitir confirmar nombres, fechas, lugares y relaciones familiares.
A partir de esos documentos podemos ir retrocediendo generación tras generación.
La clave consiste en no saltarse generaciones.
Tú → padres → abuelos → bisabuelos → tatarabuelos…
Cada documento debe servir como puente hacia la generación anterior.
4. Cuando el Registro Civil no llega más atrás: las parroquias
Al retroceder en el tiempo llegará un momento en el que tendremos que recurrir a los registros eclesiásticos.
Las partidas de:
bautismo, matrimonio y defunción
pueden contener información extraordinariamente valiosa.
Una partida de bautismo, por ejemplo, puede indicar los nombres de los padres y, dependiendo del documento y de la época, aportar otros datos familiares.
Esto permite enlazar una generación con la siguiente.
En ocasiones los libros permanecen en la parroquia; en otras, han sido trasladados al archivo diocesano correspondiente.
5. Busca también en los archivos históricos
Una investigación genealógica no termina en los registros civiles y parroquiales.
España dispone de una enorme documentación histórica repartida entre archivos estatales, provinciales, municipales, militares, notariales y otros fondos.
Una herramienta especialmente importante es PARES — Portal de Archivos Españoles.
PARES permite localizar documentación conservada en los Archivos Estatales españoles. Sus fondos contienen, entre otras muchas cosas, documentación relacionada con familias, linajes y genealogías; el propio buscador devuelve miles de descripciones relacionadas con genealogía. PARES
Consultar PARES — Portal de Archivos Españoles
6. Utiliza bases de datos genealógicas
Internet ha facilitado enormemente determinadas fases de una investigación.
Una de las herramientas gratuitas que podemos utilizar es FamilySearch.
Permite realizar búsquedas utilizando nombre, apellido, localidad y año aproximado y consultar colecciones de registros históricos y genealogías aportadas por usuarios y organizaciones. FamilySearch
Buscar antepasados gratuitamente en FamilySearch
Pero hay una regla fundamental:
un árbol genealógico publicado por otra persona es una pista, no necesariamente una prueba.
Siempre que sea posible debemos comprobar la información mediante documentos originales.
7. Prueba diferentes formas del apellido
Los apellidos no siempre aparecen escritos exactamente igual.
Al investigar documentos antiguos podemos encontrar variaciones debidas a la ortografía de la época, errores de transcripción o simplemente a la forma en que el sacerdote, funcionario o escribano escribió el nombre.
Por eso, cuando una búsqueda no proporciona resultados, conviene probar variantes del apellido y ampliar ligeramente las fechas.
8. Investiga también el lugar
En genealogía, muchas veces el pueblo es tan importante como el apellido.
Cuando conocemos la localidad donde vivió una familia podemos investigar padrones, censos, protocolos notariales, registros parroquiales y otros documentos relacionados con ese territorio.
Algunas bases de datos también permiten buscar por localidad. FamilySearch, por ejemplo, dispone de colecciones geográficas específicas; entre ellas existen millones de registros de censos municipales de Madrid. FamilySearch
Por eso una pregunta como:
«¿De dónde procede mi apellido?»
puede resultar menos útil para nuestra investigación que:
«¿Dónde vivían mis bisabuelos que llevaban este apellido?»
9. Construye una cadena documental
Nuestro objetivo no consiste en encontrar cientos de personas con nuestro apellido.
Consiste en demostrar que:
A era hijo de B → B era hijo de C → C era hijo de D…
Ese es el auténtico árbol genealógico.
Una investigación bien documentada debería permitirnos regresar sobre nuestros pasos y saber de dónde salió cada dato.
Guarda siempre la referencia del documento, archivo, parroquia o base de datos donde encontraste la información.
10. ¿Hasta dónde puedo llegar?
No existe una respuesta única.
Dependerá de la localidad, de la conservación de los archivos y de la documentación disponible para cada familia.
En unas ramas podremos quedarnos relativamente pronto sin documentación y en otras podremos retroceder varios siglos.
Y precisamente ahí reside buena parte de la fascinación de la genealogía:
nunca sabemos qué encontraremos detrás del siguiente documento
¿Quieres comenzar tu investigación?
En Detective Genealógico investigamos la historia que esconden los nombres, los documentos y los lugares.
Porque un apellido puede ser el principio de una búsqueda, pero son los documentos los que permiten reconstruir una familia.
Porque la memoria también tiene raíces.
Detective Genealógico ®
Descubre la historia que esconde tu apellido.
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