Cómo buscar partidas de nacimiento, matrimonio y defunción en el registro civil

9/16/20265 min read

Registro Civil: cómo buscar partidas de nacimiento, matrimonio y defunción

Cuando empezamos a investigar nuestra historia familiar, llega un momento en el que los recuerdos de la familia ya no son suficientes.

Sabemos cómo se llamaba nuestro abuelo, quizá conocemos dónde nació y nuestros padres recuerdan aproximadamente cuándo se casó. Pero para seguir avanzando necesitamos convertir esos recuerdos en datos documentados.

Y en España, una de las primeras fuentes a las que debemos acudir es el Registro Civil.

Los certificados de nacimiento, matrimonio y defunción pueden proporcionarnos mucho más que una fecha. En ellos podemos encontrar nombres, lugares, parentescos y otros datos que nos permiten continuar retrocediendo generación tras generación.

1. ¿Desde cuándo existe el Registro Civil en España?

El actual Registro Civil comenzó a funcionar en España en 1871.

Esto nos proporciona una referencia muy importante para nuestra investigación.

Si buscamos a una persona nacida, casada o fallecida después de esa fecha, el Registro Civil debería ser una de nuestras primeras fuentes de consulta.

Para acontecimientos anteriores tendremos que recurrir principalmente a otras fuentes, especialmente a los registros parroquiales, de los que hablaremos en otro artículo.

Existe además documentación de registros civiles anteriores en determinados municipios y periodos, pero para una investigación genealógica inicial podemos utilizar 1871 como nuestra gran fecha de referencia.

2. El certificado de nacimiento

Normalmente es uno de los documentos más valiosos para empezar a reconstruir una familia.

Un certificado o inscripción de nacimiento puede permitirnos conocer, dependiendo de la época y del documento:

  • Nombre y apellidos de la persona.

  • Fecha y lugar de nacimiento.

  • Nombre de los padres.

  • Lugar de procedencia o domicilio familiar.

  • Otros datos marginales incorporados posteriormente a la inscripción.

¿Por qué resulta tan importante?

Porque encontrar a los padres nos permite inmediatamente abrir una generación anterior.

Imaginemos que sabemos que nuestro bisabuelo se llamaba Juan Monje y que nació aproximadamente en 1885.

Encontrar su inscripción de nacimiento puede permitirnos conocer quiénes fueron sus padres. Esos dos nuevos nombres serán ahora nuestro siguiente objetivo.

Así funciona buena parte de una investigación genealógica:

cada documento nos proporciona las pistas necesarias para buscar el siguiente.

3. El certificado de matrimonio

Las inscripciones de matrimonio son especialmente interesantes porque reúnen información sobre dos ramas familiares diferentes.

Dependiendo de la época y del tipo de inscripción, podemos encontrar datos de los contrayentes, sus edades, lugares de nacimiento o residencia y datos relativos a sus padres.

Esto puede resolver uno de los problemas habituales de cualquier investigación.

Sabemos que una antepasada se llamaba María, conocemos su apellido después del matrimonio o el nombre de su marido, pero tenemos muy pocos datos sobre su familia.

El matrimonio puede convertirse entonces en el documento que nos permita localizar su procedencia y continuar investigando su rama.

Por eso nunca debemos investigar solamente la línea de nuestro apellido principal.

Cada matrimonio abre dos caminos.

4. El certificado de defunción

A primera vista puede parecernos menos interesante.

Si una persona ha fallecido, podríamos pensar que el documento únicamente nos dirá cuándo ocurrió. Sin embargo, una inscripción de defunción puede contener información muy útil para una investigación genealógica.

Según la época y el documento, podemos encontrar datos como:

  • Nombre completo.

  • Edad.

  • Estado civil.

  • Lugar de nacimiento o residencia.

  • Nombre del cónyuge.

  • En determinados casos, información sobre familiares u otros datos relevantes.

Además, conocer la edad de una persona en el momento de su fallecimiento puede ayudarnos a calcular aproximadamente su año de nacimiento.

Pero debemos tener precaución.

Las edades declaradas en documentos antiguos no siempre son exactas. Una diferencia de varios años no significa necesariamente que estemos ante otra persona.

En genealogía debemos comparar siempre varios datos antes de descartar una pista.

5. ¿Qué datos necesito para solicitar un certificado?

Cuanta más información tengamos, más fácil será localizar la inscripción correcta.

Antes de realizar una solicitud conviene reunir todo lo que sepamos:

Nombre y apellidos, localidad donde ocurrió el nacimiento, matrimonio o fallecimiento y una fecha lo más aproximada posible.

También puede resultar útil conocer nombres de padres, cónyuge u otros familiares.

No debemos preocuparnos si desconocemos el día exacto.

Una fecha aproximada puede servir para comenzar, aunque cuanto mayor sea el margen de búsqueda más difícil será localizar correctamente a la persona.

6. ¿Dónde se solicitan los certificados?

Actualmente muchas solicitudes relacionadas con el Registro Civil pueden realizarse a través de los servicios electrónicos del Ministerio de Justicia, además de los propios registros civiles cuando corresponda.

Para una investigación genealógica, lo primero es identificar el municipio en el que ocurrió el hecho que estamos buscando.

Esto es fundamental.

Una persona pudo vivir durante cincuenta años en Madrid pero haber nacido en un pequeño pueblo de Segovia. Su nacimiento tendremos que buscarlo donde fue inscrito, no donde posteriormente desarrolló su vida.

Por eso los lugares son tan importantes como las fechas.

Cuando utilicemos servicios por Internet debemos procurar acceder siempre a organismos oficiales y comprobar qué requisitos se establecen para cada solicitud.

7. No todos los documentos antiguos estarán disponibles inmediatamente por Internet

Este es uno de los puntos que más desconcierta cuando empezamos.

Que exista una inscripción en el Registro Civil no significa necesariamente que podamos verla digitalizada desde nuestro ordenador.

Dependiendo de la fecha, el registro y el grado de digitalización, puede ser necesario solicitar el certificado, dirigirse al registro correspondiente o utilizar otras vías de consulta.

La genealogía todavía tiene bastante de investigación tradicional.

Internet ha facilitado enormemente el trabajo, pero no todo nuestro pasado está a un clic de distancia.

8. Guarda siempre el documento y anota su procedencia

Cuando recibas un certificado, no te limites a copiar los nombres y fechas en tu árbol genealógico.

Guarda el documento.

Puedes crear una carpeta para cada rama familiar y utilizar nombres de archivo que permitan identificar fácilmente cada documento.

Por ejemplo:

1885_Nacimiento_Juan_Monje.pdf

Y anota siempre de dónde procede la información.

Dentro de unos años puedes tener cientos de personas en tu árbol. Si no has documentado tus fuentes, probablemente no recordarás de dónde salió determinado dato.

Un árbol genealógico bien construido no es solamente una colección de nombres.

Es una investigación que debe poder demostrarse documentalmente.

9. ¿Y si llegamos a 1871 y queremos seguir hacia atrás?

Entonces comienza otra etapa fascinante.

Antes del Registro Civil, una de nuestras principales fuentes serán los libros parroquiales.

Bautismos, matrimonios y defunciones o enterramientos nos permitirán continuar retrocediendo en el tiempo y, dependiendo de la conservación documental de cada localidad, podremos adentrarnos varios siglos en nuestra historia familiar.

Ese será precisamente nuestro siguiente paso.

Consejos del Detective 🔎

Empieza siempre por lo conocido y avanza hacia atrás generación por generación.

No intentes encontrar directamente a una persona del siglo XVII solamente porque comparte tu apellido.

Busca primero a tus abuelos, después a tus bisabuelos, luego a tus tatarabuelos y continúa construyendo una cadena documental.

Comprueba nombres, fechas y lugares. Conserva los certificados y apunta siempre las fuentes.

Y recuerda una de las reglas más importantes de Detective Genealógico:

una coincidencia es una pista; un documento es una prueba.

Un documento puede abrir una nueva rama de nuestra historia

Una simple inscripción de nacimiento puede proporcionarnos dos nuevos nombres.

Un matrimonio puede descubrirnos otra localidad.

Una defunción puede ayudarnos a encontrar un nacimiento que llevábamos meses buscando.

Así se construye una genealogía: documento a documento y generación a generación.

Porque detrás de cada partida no hay solamente nombres y fechas.

Hay personas.

Y reconstruir sus vidas es también recuperar una pequeña parte de nuestra propia historia.

¿QUIERES SEGUIR INVESTIGANDO?

Consulta nuestras Fuentes y Recursos Genealógicos, visita nuestro Archivo para conocer algunas de nuestras investigaciones o ponte en contacto con Detective Genealógico si tienes una historia familiar o un apellido que te gustaría investigar.

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